Adiós al moho de la cocina y del baño

Mantener a raya el moho y los hongos es necesario para mantener un entorno en nuestro hogar saludable, algo que suele ser bastante habitual en las zonas donde hay mucha humedad. La oscuridad, el caldo y por supuesto, la humedad, se llegan a convertir en un caldo de cultivo maravilloso para el moho y éste puede llegar a convertirse en una pesadilla si no se cuenta con tiempo de ir limpiando todos los rincones.

El moho además de afear las paredes, provoca olores raros y puede llegar incluso a ocasionar problemas en la salud, sobre todo en las personas que tienen alergia al mismo. También puede provocar enfermedades del aparato respiratorio así como trastornos inmunológicos.

Y si hay dos lugares donde más suele hacer su aparición el moho, son el baño y la cocina, puesto que el aire caliente y la humedad favorecen su proliferación. Por suerte en la actualidad se pueden encontrar numerosos productos para eliminar el moho del hogar, aunque suelen tener sustancias agresivas por lo que hay que seguir al pie de la letra las instrucciones de su fabricante. De todas formas, también existen productos para limpiar ecológicos que ayudan a acabar con el moho. En cualquier caso ten en cuenta los siguientes consejos.

Productos de limpieza del mercado

La opción más fácil para eliminar el moho suele ser la de adquirir un producto en la tienda, puesto que estos productos no necesitan ninguna preparación anterior y son eficaces para eliminar el moho y las esporas, siendo por tanto una solución perfecta para las zonas del hogar que tienen este problema.

En cualquier caso hay que tomar una serie de medidas de seguridad a la hora de usarlos, como por ejemplo usar guantes de goma así como ropa vieja cuando vayas a usar un producto blanqueador, puesto que puede causar irritación en la piel y mancharte la ropa. Si por un accidente cayera algo de producto en la piel, deberás enjuagar rápidamente esa zona con agua y acudir al doctor si sientes que se irrita demasiado.

Debes mantener a los pequeños alojados de la estancia en la que estés limpiando con estos productos y asegurarte que ese espacio está bien ventilado. Cuando hayas tomado las medidas necesarias de seguridad sigue los siguientes pasos para eliminar el moho:

1. Coloca un trapo viejo en el suelo en la zona que vayas a limpiar.

2. Aplica en todas las zonas en las que hay moho el producto y deja que actúe durante unos minutos.

3. Cuando veas que ha desaparecido el producto, coge un trapo mojado con agua caliente y limpia con él los restos. Si lo prefieres puedes usar un poco de papel higiénico para eliminar estos restos en vez de un trapo, así podrás tirarlo una vez utilizado en lugar de tener que lavar el trapo.

Productos caseros de limpieza

Otra alternativa para eliminar el moho es usar productos naturales como por ejemplo el vinagre, preferiblemente blanco. Si lo diluyes con un poco de agua, podrás eliminar fácilmente el moho. Si el problema está bastante avanzado, puedes usarlo sin agua.

Aplícalo en la zona y repite los pasos indicados con anterioridad. Nunca mezcles el vinagre con lejía pues producirás un gas bastante tóxico.

Fuera mojo en las toallas de baño y en los tejidos

El moho puede aparecer también en estos dos complementos y para eliminarlos tan solo tendrás que meter en la lavadora las prendas afectadas y añadir un par de tazas de vinagre blando. Pon la lavadora en un programa con la temperatura más elevada que puedas y no añadas ni detergente ni suavizante en esta primera parte.

Después vuelve a lavar las toallas con el mismo programa pero esta vez añade bien bicarbonato de sodio o bien detergente, pero todavía no eches el suavizante. Cuando hayas terminado estos dos ciclos, tiende al sol las toallas y mételas en la secadora.

Cómo prevenir el moho

Mantén siempre las habitaciones bien ventiladas, abriendo las ventanas y las puertas a menudo. Limpia con regularidad la superficie para que no se creen las condiciones óptimas para que aparezca el moho. Por último, asegúrate de colar las toallas mojadas después de utilizarlas para que se sequen rápidamente.